En diciembre de 1949, la Asamblea Espiritual Nacional de Estados Unidos, con el propósito de establecer la unión y la tolerancia entre los creyentes de todo el mundo, promovió la celebración del Día Mundial de la Religión. Esta iniciativa tuvo gran acogida por parte de La Organización de Naciones Unidas, sobre todo por los conflictos armados entre algunos países con el pretexto de defender un culto en particular, considerándose la religión como el vehículo más idóneo para conseguir la unión de la humanidad, quedando establecido el tercer domingo de enero como el día mundial de la Religión.
El 5 de Enero de cada año, se celebra el Día Nacional del Periodista en honor a Eugenio Espejo, hombre de letras, científico e ilustre patriota, quién impulsó la creación del periódico Primicias de la Cultura de Quito, el cuál circuló por primera vez el 5 de Enero de 1792.
En la época colonial en la que le tocó accionar a Espejo, el panorama político, social, económico y cultural se presentaba bastante desalentador. Estas condiciones fijaron en él la rebeldía y lo hizo luchar sin temor frente a estructuras represivas.
Desde entonces la actividad periodística ha marcado hitos en defensa de la Libertad y la democracia
En la actualidad, con otros modernísimos recursos, el periodismo continúa marcando avances en la sociedad, pues informa, educa y entretiene de acuerdo con los principios dados por sus fundadores.
En este día, hay que recordar que las misiones del periodista ecuatoriano son: difundir la verdad, manejar la información imparcialmente, combatir y denunciar las injusticias sociales y la corrupción a todo nivel. Con el propósito de regular y garantizar esta noble tarea, en 1975, se creó la Federación Nacional del Periodista.
El 29 de Mayo de 1992 y con a ocasión del segundo centenario de la aparición del “Primer periódico Ecuatoriano”, el Congreso Nacional dictó el acuerdo que estableció la fecha del Día del Periodista Ecuatoriano.
La Jornada Mundial por la Paz fue establecida por el Papa Paulo VI en 1967 con el propósito de iniciar el año con una reflexión de paz por el mundo. La preocupación y el interés de Papa Juan Pablo II por los continuos enfrentamientos bélicos hizo que se continuara con la tradición y pronuncio el primero de Enero de cada año una oración especial por la paz.
En Ecuador el primero de enero la comunidad católica precedida por el Sacerdote eleva una oración por la paz del país y del mundo.